Al cuidado de nuestros hijos... - 27 de Julio de 2018

Luego de muchos años de trabajar con familias acompañándolos en el crecimiento de sus hijos la frase que más he escuchado, y sobre todo en los últimos años es “yo quiero que mi hijo sea feliz”.  Y  siempre digo que si preguntáramos a todas los involucrados,  qué entienden por “felicidad”, tendríamos tantas respuestas como personas.  Creo entonces que la felicidad no se basa en una vida sin dificultades y sin piedras en el camino, sino en promover en nuestros hijos una autoestima alta, que no es un ruidoso engreimiento, sino más bien un silencioso respeto por uno mismo, y promover también en ellos la resiliencia, o sea la capacidad de salir fortalecidos frente a las adversidades.  Siempre digo a mis pacientes y a los padres, e incluso a mis estudiantes que “no importa tanto qué nos pasa en la vida, sino qué hacemos con aquello que nos pasó”

¿Qué queremos los padres para nuestros hijos?  Claramente, todo lo mejor de la vida.  Esto me llevó a estudiar filosofía y ver cómo había ido cambiando el concepto de felicidad a través del tiempo.
Decía Aristóteles;  “Nadie, escogería vivir sin amigos aunque estuviese provisto en abundancia de todos los demás bienes”.   El entendía        por amistad todas las relaciones de solidaridad y afecto entre los hombres.

ESTABA  HABLANDO ENTONCES DE UN “OTRO SIGNIFICATIVO”

Hace más de 2000 años ya nos advertía Aristóteles que “La Felicidad es estar satisfecho con uno mismo”.  Está claro que la
 lucha más importante del ser humano es por ganar el amor de nuestros seres significativos (sabernos queridos por aquellos que son importantes para nosotros)
Estar contento con quien uno es, estar a gusto con nuestra persona (Autoestima)
Ser agradecido
Sentirse con la fuerza interna suficiente como para saber que pasaremos inevitablemente por momentos difíciles en la vida pero que podemos superarlos; “no importa que nos pasa en la vida sino que hacemos con aquello que nos pasó” (Resiliencia)
Contar con buenas herramientas internas que nos permitan afrontar cada etapa de la vida con alegría (constitución de un psiquismo sano).
“Salud mental es salir de uno mismo hacia los demás”.  O sea, “servir a los demás

El concepto que el niño tiene de sí mismo influye en la elección de sus amigos, en la forma en que se lleva con los demás, en la clase de persona con la que se ha de casar y en la medida de lo productivo que será en el futuro.  Afecta su creatividad, su integridad y su estabilidad, y decide si ha de ser conductor o seguidor

Existen dos necesidades básicas;El respeto sólido por uno mismo se funda en dos convicciones principales:
- Soy digno de que me amen (importo y tengo valor porque existo)
- Soy valioso (puedo manejarme a mí mismo y manejar lo que me rodea con eficiencia.  Sé que tengo algo que ofrecer a los demás).

JAMAS PODEMOS OLVIDAR QUE LAS PALABRAS TIENEN PODER Y POR ESO ES IMPORTANTE SEPARAR LA CONDUCTA,  DEL NIÑO.  LOS NIÑOS NO SON MALOS; LOS NIÑOS A VECES HACEN COSAS MALAS

- TODO NIÑO SE VALORA A SI MISMO TAL COMO HAYA SIDO VALORADO
- La imagen de sí mismos que les transmitimos, será una imagen a la que vivirán aferrados.

Son como “fotos”  que va pegando en un álbum fotográfico imaginario

La   Investigación nos muestra que el   rasgo más notorio de las personas felices era que estaban exitosamente comprometidas con otras
La clave de la paz interior y la vida feliz, es la alta autoestima, por cuanto ella se encuentra detrás de toda relación exitosa con los demás.

EL VERDADERO ENCUENTRO:  EL MATERIAL DE LA VIDA
Existe una notoria confusión respecto del significado de la palabra “AMOR”.
Él “Ame a sus hijos” deja a los padres en la oscuridad.
Entonces, que es el amor positivo?, el que sirve como alimento.  Como se transmite?


Errores de Concepto respecto del Amor

- Vivir con sacrificio no es lo mismo que vivir con amor.
- Los bienes materiales no los hacen más felices
- El trato frío e impersonal deja huellas afectivas
- La sobreprotección anula, transmite “eres incompetente”,  más que “eres digno de amor”

EL AMOR SE MANIFIESTA VIVIDAMENTE CUANDO BRINDAMOS VERDADEROS ENCUENTROS Y SEGURIDAD PSICOLÓGICA

- El encuentro verdadero no es más que atención concentrada.
- Lo opuesto es la distancia.
- La compañía sin verdadero encuentro no es compañía alguna

ELEMENTOS CONSTITUTIVOS DE LA SEGURIDAD PSICOLÓGICA:
- La seguridad que brinda la confianza
- La Seguridad del NO Enjuiciamiento
- La Seguridad de sentirse apreciado
- La Seguridad de ser dueños de nuestros sentimientos
- La Seguridad de la Empatía
- La Seguridad de Tener Crecimiento Exclusivo
- Eliminar las expresiones que manifiesten una imagen peyorativa del niño.
- Separar el mal comportamiento de la personalidad del niño.
- Alentar a los niños a competir con sus propios niveles de desempeño; evitar comparaciones y competencias destructivas.

El impulso de aprender del niño siempre necesita apoyo por lo cual, debe estar seguro de que sus errores no son nunca hechos catastróficos; considerar los errores como una parte natural del crecimiento:  admitir nuestros propios errores y fracasos, pues nadie es perfecto.


Psic. Julia Arrillaga Pombo
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