La destrucción de los hábitats
El ser humano está transformando constantemente el aspecto de nuestro planeta. Extensas zonas de bosques se talan con el fin de ganar tierras para la agricultura, construir carreteras y ampliar las ciudades. Nuestras fábricas, coches y centrales térmicas envenenan el aire con gases contaminantes y residuos industriales. Muchas de las formas en que transformamos el medio ambiente destruyen los hábitats, es decir, hogares de plantas y animales.
Los seres vivos han evolucionado durante millones de años para sobreviviren determinados ambientes. Cuando estos lugares se destruyen, la vida salvaje no siempre se adapta a las nuevas condiciones, y puede llegar a extinguirse.
Como resultado de la actividad humana, decenas de miles de especies de animales y plantas corren el peligro de desaparecer.
Las personas también pueden sufrir los efectos de la destrucción de los hábitats. Por ejemplo, la tala de los bosques de Etiopía ha ocacionado que las lluvias arrastraran toneladas de suelos fértil. En la tierra empobrecida, los cultivos no pueden prosperar, y esto ha causado el hambre de mcha gente. También hay que pensar en el futuro: los animales y las plantas son fuente indispensable de alimentos y medicina. Si se extinguen especies salvajes, nunca sabremos qué habrían podido proporcionarnos.
El alcance de la destrucción de los hábitats en todo el mundo es enorme. Zonas húmedas, bosques, praderas y selvas se desbrozan a un ritmo cada vez mayor. Los arrecifes de coral, llamados "la selva tropical del mar" por su riqueza en seres vivos, están amenazados en todo el m1undo. Debemos detener ahora el daño que se está causando a los hábitats para que puedan seguir siendo un valioso recurso del futuro.
El daño del hábitat
El crecimiento de la población conduce a un aumento de la demanda de viviendas, industrias y alimentos, por lo que hay que cultivar más hectaáreas de terreno. Encontrar zonas para todos los usos supone con frecuencia sustituir hábitats naturales por ambientes creados por el hombre.
Las tierras de cultivo ocupan 15 millones de kilómetros cuadrados de superficie en todo el mundo. Esta área representa casi la totalidad de la tierra que es fácilmente cultivable, ya que en el hielo, las montañas, los desiertos suman un porcentaje elevado de la superficie terrestre. Gran parte de la superficie que se cultiva sufre daños debido a que los agricultores tratan de obtener las máximas cosechas que el suelo pueda dar. Esto significa que harán falta otros terrenos de cultivo, lo que sin duda aumentará el peligro de que se exploten las zonas que aún permanezcan salvajes en el mundo.
Muchas otras clases de desarrollo requieren tierras. Las carreteras, las minas, los embalses necesitan terrenos, y su construcción supone a menudo la desaparición de ciertos hábitats y la alteración de otros.
La sobreexplotación
Sobreexplotar significa utilizar una fuente de recursos hasta que, o bien se agota por completo, o bien queda tan dañada que ya no puede ser utlizada de nuevo. La sobreexplotación amenaza a los hábitats de todo el mundo. Cuando abusamos de un hábitat, estamos sacrificando su capacidad de producir recursos en el futuro.
Las praderas constituyen áreas muy adecuadas para los animales herbívoros salvajes y para el ganado, sobre todo el vacuno. Pero si hay demasiados animales pastando, la hierba no puede crecer lo suficiente como que par siempre haya pasto. A medida que va desapareciendo la vegetación, el suelo queda expuesto a la erosión del viento y la lluvia. Sobre el suelo empobrecido no pueden volver a crecer plantas, y tanto los animales salvajes como los dosméticos pierden un hábitat.
Los océanos también están siendo sobreexplotados. De ellos obtenemos recursos alimenticios de importancia vital. Pero en los últimos años hemos estado cantidades cada vez mayores de peces. Esto produce un descenso importante en el número de ciertas especies. Todos los seres vivos de un hábitat juegan un papel importante, y si desaparece alguna especie, todo el sistema se puede alterar.
Los humedales
Los humedales, o zonas húmedas, incluyen hábitats muy diversos, como las lagunas costeras y los manglares, que son de agua salada, y los terrenos pantanosos y las marismas, de agua dulce, que pueden hallarse junto a los ríos y en las zonas que se inundan periódicamente.
![]() |
La conjunción de la tierra y el agua en los humedales, junto a las variedad de plantas-desde hierbas acuáticas hasta árboles-, proporciona albergue a miles de especies. Muchas especies de aves con pocos ejemplares dependen de las zonas húmedas para alimentarse y reproducirse. En las marismas sudamericanas, los jaguares acechan a sus presas entre la vegetación. |
Las zonas húmedas también son útiles al ser humano. Las dos terceras partes del pescado que comemos dependen de las zonas húmedas costeras en alguna etapa de su vida. Las zonas húmedas impiden las inundaciones al recoger el agua excedente de los ríos, y su vegetación puede filtrar el agua reteniendo los contaminantes.
Las zonas húmedas de todo el mundo están en peligro. Birmania, Pakistán, Bangladesh y Malasia han perdido la mitad de los humedales que tenían. Muchos han sido desecados para convertirlos en tierras de cultivo.
Los bosques
Los bosques de la Tierra varían desde los fríos y oscuros bosques de coníferas que bordean el Ártico a las húmedas selvas tropicales que forman una franja descontinua a lo largo del ecuador terrestre.
| Los bosques contribuyen a regular el clima reciclando la humedad. También evitan la erosión del suelo, ya que las raíces absorben el agua y sujetan la tierra, y las ramas amortiguan el impacto de la lluvia. Los bosques son el hábitat de varios pájaros, mamíferos, insectos y plantas. Los pinos de Colorado, que crecen en las montañas Rocosas, en Estados Unidos, son los árboles más viejos del mundo; algunos eran ya pequeños arbolillos hace 4.500 años. | ![]() |
![]() |
Los bosques nos han suministrado siempre leña para el juego y madera para construir. Otros recursos que nos proporciona el bosque son frutos medicinales. Cerca de la cuarta parte de los medicamentos más importantes del mundo extraen algún elemento de la selva tropical. Sin embargo la mayor parte de las selvas se están destruyendo para obtener madera, tierras de cultivo, pastos y minerales. Inmensas extensiones de bosques europeos han sido envenenados por la lluvia ácida. Hace 1.000 años, los bosques cubrían la mitad de la superficie terrestre de todo el planeta; hoy solo cubren la quinta parte. |
Las llanuras herbáceas
Las llanuras herbáceas varían de las sabanas de África a las estepas de Asia, pasando por las estepas de Asia, pasando por las praderas de Norteamérica. Son lugares en los que los veranos secos, los inviernos fríos, los incendios naturales y la gran cantidad de animales herbívoros que en ellos pastan impiden a los árboles prosperar. En las extensas sabanas africanashabitan animales salvajes como los leones, jirafas, cebras y elefantes. Estas llanuras también alimentan el ganado bovino y a las cabras, pero, si estos animales pastan en exceso, puede que la hierba no tenga tiempo de volver a crecer. Entonces, el suelo desnudo sufre la erosión, y la tierra se convierte en desierto.
| Este proceso, lamado desertización, ocurre primordialmente en los límites de desiertos y en las regiones secas. El pastoreo excesivo no es la única causa. Las llanuras herbáceas se transforman a menudo en tierras de cultivo, por ejemplo para producir trigo y algodón. Estos cultivos absorven todos los nutrientes del suelo, que se empobrece demasiado para sustentar vagetación alguna. En África, la desertización es muy grave, ya que muchas personas dependen de la leña para cocinar y calentarse. Los árboles protegen el suelo de la erosión, y, al ser talados, el suelo queda expuesto a la lluvia y el viento. Hasta el 30% de la superficie terrestre en todo el mundo está amenazado por la desertización. | ![]() |
Las aguas dulces
El agua dulce supone menos del 1% de toda el agua del mundo. Sin embargo, todas las formas de vida dependen del agua. La vida humana sería imposible sin ella: la necesitamos para beber, para regar cultivos y jardines y para la industria.
Muchos hábitats de agua dulce han sido alterados por el ser humano. Se han construido embalses en los ríos que han inundado las tierras circundantes, de las que depende la vida de ciertos animales, como los castores. Las presas también impiden el paso de los salmones que remontan el río para desovar. En algunos ríos se excavan causes más profundos para permitir la navegación, perjudicando a los organismos que viven en el lecho del río.
Los ríos y lagos también se utilizan para arrojar en ellos desperdicios. Las aguas residuales de las ciudades y ciertas sustancias químicas de las industrias se vierten al agua en todo el mundo, envenenando la vida salvaje. El agua del río Vístula, en Polonia, está tan contaminada por sustancias químicas que ni siquiera se puede utilizar en la industria. En las aguas dulces de Europa y Norteamérica, los fertilizantes procedentes de las tierras de cultivo son la principal fuente de contaminación.
Mares y costas
La mayor parte de agua de la Tierra se encuentra en los mares y en los océanos, que cubren las tres cuartas partes del planeta. El mar nos ha proporcionado alimentos desde hace mucho tiempo; cerca de la cuarta parte de las proteínas que consumimos provienen de los océanos. Del mar también obtenemos otros recursos, como petróleo, sal, metales, y arena.
![]() |
Pero el hecho de que los océanos sean inmensos no implica que no pueden ser dañados. Si se capturan los peces más deprisa de lo que se reproducen, su número disminuye peligrosamente. La contaminación causada por el petróleo, las aguas residuales, los desechos industriales y los plaguicidas también estan causando problemas. En ciertos puntos del Mediterraneo, las aguas residuales han ocasionado un crecimiento excesivo de algas que agotan el oxígeno del agua, asfixiando otras formas de vida. |
Las costas reciben las mayores cantidades de contaminación del océano, por lo que son las zonas marinas más dañadas. Los hábitats costeros también están amenazados por las urbanizaciones turísticas. Otro peligro potencial para las costas es el calentamiento global, que podría provocar que el nivel de los mares se elevara, inundándose zonas de poca altitud, como el delta del Nilo.
Las montañas
Las altas cumbres de las montañas son lugares en los que el viento y el frío no permiten la supervivencia a muchas especies. Pero algo más abajo, en las laderas, viven muchas plantas y animales bien adaptados a este hábitat. Las cabras y los muflones tienen un excelente sentido del equilibrio, lo que les permite caminar por paredes escarpadas. Las plantas crecen pegadas al suelo para protegerse de la desecación y la congelación.
Con frecuencia, los habitantes de las regiones montañosas convierten las laderas en terrazas escalonadas para poderlas cultivar. Las montañas también son importantes para las personas que viven al pie de las laderas. Las raíces de los árboles de los bosques que cubren el monte absorben la lluvia y liberan el agua lentamente por los arroyos y ríos. La desaparición de estos bosques deja las inclinadas laderas desprotegidas, lo que puede tener efectos desastrozos. En la cordillera del Himalaya, la mitad de los árboles se han talado, y esto ha ocasionado corrimientos de tierras que han sepultado pueblos enteros. Recientemente, en Nepal, se ha intentado contrarrestar este proceso, pagándose a los campesinos para que planten árboles y plantas que detengan la erosión.